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El Templo de Týn

Desde el Grandhotel Praha basta con dar unos pasos a través de la Plaza de la Ciudad Vieja, donde el hotel se encuentra, hasta una de las iglesias más importantes de la Ciudad Vieja. Es la iglesia de la Madre de Dios de Týn, popularmente llamada el Templo de Tyn.

Esta obra gótica se construyó en varias etapas desde el siglo XIV hasta el siglo XV. Se unieron en ella dos famosos constructores praguenses - Petr Parler y Matyas de Arras, quienes participaron también en la construcción de otros monumentos de Praga. En la iglesia sucedieron en el pasado muchos acontecimientos, sobre todo las guerras husistas. Éstas afectaron el edificio hasta con vidas humanas, pues las vigas del techo se usaron para construir horcas destinadas a comandantes husistas aprisionados por el emperador Sigismundo.

La iglesia tiene una decoración extraordinaria, cuya dominante son dos torres con ándites que se yerguen encima de las casas alrededor llamando atención al templo. Entre ellas, en el frontón principal, se encuentra una escultura de la Madre de Dios que simboliza el nombre del templo. El portal con la decoración plástica es hermosísimo.

En su interior se puede observar una rica decoración barroca y muchos monumentos históricos interesantes, sobre todo un órgano precioso de la segunda mitad del siglo XVII. También el altar barroco con el cuadro de la Asunción, obra de Karel Skreta, el pintor más solicitado de su época. Vale la pena mencionar el púlpito gótico y las estatuas en las naves laterales del templo.

Sin embargo, la mayor atención la atraen lápidas medievales, góticas y barrocas. Cerca del altar mayor tiene la suya también el famoso astrónomo Tycho de Brahe de la corte del emperador Rodolfo II.

La iglesia es una de las dominantes de Praga, su interior pertenece entre lo mejor que se puede ver en los templos praguenses y Vd. sin duda no se arrepentirá de visitarlo. Basta con salir del Grandhotel Praha y mirar a la derecha. Las altas torres de la iglesia le orientarán.

Plaza de la Ciudad Vieja

La Plaza de la Ciudad Vieja es el centro de la Praga histórica, estando rodeada por los monumentos históricos más importantes. Por eso está allí también el Grandhotel Praha para permitirle disfrutar la singular atmósfera histórica.

La Plaza de la Ciudad Vieja es la plaza más antigua y más importante de la Praga Vieja. Su historia se remonta del mercado en el cruce de caminos comerciales europeos. Se vendían allí telas caras pero también mercancía habitual y alimentos. Una curiosidad era la venta de pescado, pues la Plaza de la Ciudad Vieja era prácticamente el único lugar donde se hacía en la Praga Vieja. Existía hasta una aduana para declarar mercancía importada por mercaderes extranjeros.

Más tarde crecieron casas alrededor de la plaza, muchas de ellas con su propio nombre, por ejemplo, Del Unicornio o Del Camello Dorado. Las dos casas se encuentran a la derecha del Grandhotel Praha. La mayoría de estos edificios conserva sótanos románicos y góticos.

Junto con las casas se levantaron también muchos monumentos históricos, por ejemplo, el Templo de Týn, el Palacio de Kinsky, la iglesia de San Nicolás, monumento al Maestro Jan Hus que marca el centro de la plaza, y también el Ayuntamiento de la Ciudad Vieja. Éste aportó a la plaza el centro de la actividad política de la ciudad. Junto con el reloj astronómico se ve muy bien desde las habitaciones del Grandhotel Praha.

La plaza se hizo famosa por fiestas y reuniones pero también por acontecimientos trágicos, entre ellos la más importante es la ejecución de veintisiete señores checos después de la Batalla en la Montaña Blanca. Como símbolo del acontecimiento se ven veintisiete cruces blancas en el pavimento al lado oriental de la torre del ayuntamiento.

Cerca del centro de la plaza está marcado también el llamado Meridiano de Praga, en el punto donde antes se levantaba una Columna Mariana que a mediodía echaba la sombra exactamente en el sentido de la marca de latón. Según él se dirigía la hora de Praga en el pasado. No obstante, gracias a su alojamiento magnífico en el Grandhotel Praha, Vd. no tiene que preocuparse por la hora, pues la belleza de Praga siempre está a su alcance.

El Viejo Cementerio Judío

Saliendo del Grandhotel Praha recto a través de la Plaza de la Ciudad Vieja, en un momento Vd. llegará a la calle Pařížská y al barrio llamado Josefov. Allí se encuentra el Viejo Cementerio Judío. Este antiguo cementerio de principios del siglo XV es uno de los cementerios judíos más importantes del mundo y junto con la Sinagoga Vieja-Nueva pertenece entre los monumentos más importantes del Barrio Judío de Praga.

El cementerio mismo está rodeado por las Sinagogas de Pinkas y de Klaus. En el cementerio encontramos casi 12 000 lápidas. En el pasado, el cementerio fue ampliado unas veces, sin embargo, su extensión no era suficiente. Es que según las costumbres judías, la tumba y sobre todo la lápida se tienen que conservar.

En el transcurso del tiempo, la escasez del espacio en el cementerio judío obligó a tapar tumbas más antiguas con tierra y subir las lápidas originales. En algunas partes hay hasta doce capas de tumbas una sobre otra. Las lápidas en agrupaciones estrechas presentan una vista muy pintoresca.

Las diferentes lápidas varían desde sencillas hasta decoradas abundamente, reflejando el transcurso de la historia de Praga. Sin duda, la personalidad más importante enterrada allí es el sabio religioso rabi Jehuda Liwa ben Becalel, conocido más bien como rabi Löw. Con él se une la famosa leyenda de la Praga antigua sobre la creación del hombre de barro, el llamado Golem. No obstante, según la leyenda, el rabi Löw por temor a su fuerza y para impedir que alguien se abusara de ella dejó a Golem depositado en el desván de la Sinagoga de la Praga Antigua. Hasta ahora grupos de buscadores entusiamados tratan de comprobar la veracidad de esta leyenda.

Según la costumbre judía, los visitantes ponen en la tumba del rabi Löw pequeñas piedras, que el hombre famoso sin duda cumpliría. El deseo de usted de disfrutar de la atmósfera histórica en el centro de la Praga Vieja, cuya parte forma este monumento, se puede cumplir fácilmente gracias al Grandhotel Praha.

Franz Kafka

La vida de Franz Kafka se relaciona estrechamente con la Ciudad Vieja y alrededor de la Plaza de la Ciudad Vieja, donde está situado el Grandhotel Praha. Gracias al alojamiento singular en el mismo centro de la Ciudad Vieja, Vd. puede acercarse a la historia de este escritor excepcional.

Este escritor de origen judío es uno de los escritores más apreciados y más influyentes del siglo XX. Kafka nació en una de las casas en la Plaza de la Ciudad Vieja, al lado de la iglesia de San Nicolás. Actualmente, en la casa existe una galería con una exposición permanente de la vida de Kafka.

La familia de Kafka vivía en la Ciudad Vieja cerca de la Sinagoga Judía y Josefov sobre todo debido a los shabbat judíos cuando los judíos no deben hacer casi nada y a la sinagoga tienen que acudir a pie. El padre de Kafka tenía en la casa Del Minuto en la Plaza de la Ciudad Vieja su tienda. La familia se mudó unas catorce veces, pero siempre dentro del ámbito de este barrio.

La cercanía inmediata del gueto judío, residencias de los judíos de Praga, pero también encuentros de intelectuales judíos en las casas de la Plaza de la Ciudad Vieja, todo esto influyó notablemente en la vida de Kafka. La atmósfera de la Ciudad Vieja se refleja considerablemente en toda la obra de Kafka influyendo en su carácter sensible. En la calle Celetná, en la casa De Tres Reyes, Kafka consiguió su primer alquiler con la vista directa al Templo de Týn. Éste tanto fascinaba a Kafka que aprovechó el motivo de la ventana del templo en su obra.

La obra de él se destaca sobre todo por la inseguridad mental, sensación de exclusión e aislamiento de la sociedad. Kafka así expresaba su estado y la situación alrededor. Es interesante que la mayoría de la obra de Kafka era casi desconocida durante su vida, alcanzando la fama tan sólo después de su muerte y después de la Segunda Guerra Mundial.

No obstante, no sólo los aficionados de su obra apreciarán la posibilidad de ver los lugares donde este escritor andaba, vivía y trabajaba. En la localidad se encuentra también el Grandhotel Praha que le permitirá conocer y disfrutar la atmósfera de la Praga de Kafka.

Ayuntamiento de la Ciudad Vieja

Del Grandhotel Praha no sólo tiene una vista hermosa al Reloj Astronómico sino también al edificio del Ayuntamiento de la Ciudad Vieja, un edificio donde se formaba la historia de Praga y del país checo y donde hasta ahora se celebran importantes ceremonias y bodas.

El Ayuntamiento de la Ciudad Vieja data del siglo XIV siendo el primer ayuntamiento en Bohemia gracias al fuero real. El ayuntamiento originalmente estaba formado por único edificio pero durante la historia de Praga iba ampliándose según las necesidades de la Ciudad Vieja, llegando a ser complejo de varios edificios comunicados.

Es interesante que en la construcción participó también el famoso arquitecto praguense Petr Parléř, cuyo nombre se relaciona con la mayoría de los importantes monumentos de Praga del siglo XIV. Construyó la cúpula del ayuntamiento y una parte del reloj en el lado sur de la torre del ayuntamiento.

Todo el edificio ha conservado su origen histórico a pesar del daño considerable sufrido a finales de la Segunda Guerra Mundial cuando era centro de la resistencia antifascista. También el interior ha conservado el espíritu de su época. Sobre todo es importante la sala del consejo con un hermoso techo gótico que se encuentra en la casa occidental. Se aprovecha sobre todo para bodas y ceremonias.

Otra curiosidad muy atractiva es la vista singular de la Ciudad Vieja desde la altura de 70 m de la torre. Se ve toda la Praga Vieja, el Castillo, Petřín, la Torre de la Pólvora y sobre todo, la Plaza de la Ciudad Vieja, cuya parte inseparable es el ayuntamiento.

Si desea ver cualquiera de estos monumentos, gracias al Grandhotel Praha, ubicado en el mismo corazón de la Ciudad Vieja, no estará lejos y la intacta atmósfera histórica no dejará de rodearle.

Puente de Carlos de Praga

El Grand hotel Praha se encuentra directamente en el Camino Real histórico, cuya parte es también el Puente de Carlos. El puente de piedra sobre el río Vltava, el segundo más antiguo en la República Checa, es un monumento singular que le permite admirar la belleza de la Praga antigua. Gracias al alojamiento único en el centro histórico de Praga Vd. podrá pasear fácilmente por el camino histórico desde la Ciudad Vieja a la Ciudad Pequeña y al Castillo.

Hasta el siglo XIX, el Puente de Carlos era único puente que unía las orillas derecha e izquierda del Vltava. Lo hizo construir el emperador Carlos IV. La obra empezó en el año 1357 dirigida por el famoso arquitecto Petr Parléř. Según la leyenda, durante la obra añadieron huevos en la argamasa para garantizar la solidez y resistencia del puente a las inundaciones. En el año 2008, la investigación científica descubrió que el puente realmente había sido construido con ayuda de huevos, así que la leyenda era cierta.

El puente ostenta tres torres espléndidas. Sobre el primer pilar desde el lado de la Ciudad Vieja es la Torre del Puente de la Ciudad Vieja, considerada como la puerta gótica más hermosa de Europa. En el lado de la Ciudad Pequeña son las Torres del Puente de la Ciudad Pequeña grande y pequeña. Sin embargo, la decoración más importante del puente son las estatuas y conjuntos de estatuas que forman una galería única.

Las estatuas barrocas datan de principios del siglo XVIII representando sobre todo a santos patrones. Provienen de talleres de los escultores famosos Matyáš Braun y Maxmilián Brokoff. Una de las más interesantes es la estatua del caballero mítico checo Bruncvík, que está aparte en un pilar del puente. Sustituyó la estatua original que había hecho erguir el Municipio de la Ciudad Vieja para demostrar sus derechos al puente. La mayoría de las estatuas en el puente son copias, los originales se encuentran en el Museo Nacional.

El Puente de Carlos es Monumento Cultural Nacional y parte inolvidable del panorama de Praga que Vd. podrá disfrutar en un momento gracias a la cercanía al Grand hotel Praha.

El Castillo de Praga

El Castillo de Praga llamado también Hradčany es la dominante principal de Praga que acaba simbólicamente el Camino Real, en el cual se encuentra el Grandhotel Praha. Como sede de gobernantes checos en el pasado y de los presidentes actualmente, pertenece entre los monumentos históricos más importantes de la República Checa.

Aunque siempre era percebido sobre todo como la sede de los gobernantes checos, en su área venían levantándose palacios e iglesias en casi todos los estilos arquitectónicos del milenio pasado.

Su mayor auge y desarrollo se debe al emperador Carlos IV. En el año 1344 fundó la parte más importante del Castillo - la catedral de San Vito. Es el templo más grande de Praga y además de santos oficios, era también lugar de la coronación de reyes checos. Conserva las sepulturas de los gobernantes checos igual que es el puesto de guardar las joyas checas de coronación. Es por eso que la catedral es símbolo de la identidad del pueblo checo. Además de los restos mortales de los reyes yacen allí también santos, aristócratas y arzobispos.

Cada gobernante checo participó en la construcción o reconstrucción de algunas partes del Castillo de Praga. Vladislao Jagellonés hizo construir el primer edificio con elementos renacentistas en Bohemia, la famosa Sala de Vladislao con una cúpula espléndida. Influyó en su desarrollo y en su arquitectura también el emperador Rodolfo II, conocido por su interés por ciencias esotéricas. Otra reconstrucción importante se debe a la emperatriz María Teresa en el siglo XVIII.

El Castillo de Praga, accesible desde la Ciudad Pequeña por la escalera antigua a lo largo de las murallas, hoy día es un conjunto de monumentos valiosos, entre ellos la Callejuela de Oro con casitas diminutas, originalmente ocupadas por los ofrebreros. También vale la pena mencionar los hermosos jardines del Castillo, la basílica de San Jorge, el Palacio de Lobkowicz - sede de esta familia aristócrata, y el palacete de verano de la reina Ana, llamado Belveder, en el estilo renacentista.

El Castillo sin duda encantará a cada visitante por su variedad. El Camino Real desde el Grandhotel Praga hasta el corazón del Castillo - la catedral de San Vito, le proporcionará una impresión irrepetible.

Reloj astronómico de la Ciudad de Praga

La atmosféra histórica de la Praga Vieja está al alcance de su mano. Directamente delante del Grandhotel Praha se presenta el corazón del casco histórico, el Reloj Astronómico de la Ciudad Vieja. Es uno de los relojes astronómicos más conocidos y más antiguos del mundo y sin duda el monumento más atractivo de Praga. Vd. puede disfrutarlo desde la ventana de su habitación admirando así la obra que desde hace siglos es símbolo de la historia de Praga.

Según la vieja leyenda, el reloj astronómico fue construido por el mítico maestro Hanuš. Para impedirle que repitiera su obra singular en otras ciudades, los consejales praguenses lo hicieron asaltar y cegar. Sin embargo, el maestro Hanuš que sospechaba quién era el autor del acto cruel se vengó - metió la mano en el mecanismo y paró el reloj. Dicen que durante 100 años nadie era capaz de ponerlo en marcha.

El reloj data de principios del siglo XV y durante su existencia ha experimentado varias reconstrucciones y complementaciones. A finales de la Segunda Guerra Mundial fue dañado por el incendio del Ayuntamiento, en cuya torre está instalado.

El reloj es de hecho un reloj astronómico y calendario. Sus partes indican las posiciones de los planetas, del Sol y de la Luna. El calendario está decorado por pinturas de doce meses y zoodíaco del famoso pintor Josef Mánes. Sin embargo, la que más atención llama es la parte superior del reloj. Cada hora, en dos ventanillas se pueden ver desfilar figuras representantes de doce apóstoles con símbolos sagrados.

Junto con ellos se mueven las figuritas que representan la muerte con la campana, un vanidoso con el espejo, un avaro con un saco de dinero y un turco como alegoría de la lujuria. Con la figura de la muerte se relaciona otra leyenda - si se rompe, es un anuncio de malos tiempos. Todo este espectáculo que ningún visitante de Praga se pierde lo concluye el canto del gallo de oro.

El Reloj Astronómico junto con el Ayuntamiento de la Ciudad Vieja es monumento cultural nacional y parte imprescindible de la Praga Vieja, igual que el Grandhotel Praha.

Monumentos de Praga

Praga es una de las ciudades más famosas y populares, admirada por visitantes del mundo entero. Es una ciudad llena de ambiente histórico, arquitectura, música y literatura. Una ciudad llena de importantes monumentos antiguos y lugares famosos que han formado la historia.

Entre los que más han marcado la historia figura el Camino Real. Empieza en la Praga Vieja junto a la Torre de la Pólvora, entrada simbólica en la Ciudad Vieja. Continúa a la Plaza de la Ciudad Vieja con el maravilloso ayuntamiento y reloj astronómico, atraviesa el famoso Puente de Carlos y sigue a la Plaza de la Ciudad Pequeña y por las calles del barrio hasta el Castillo de Praga.

Por este camino a través del casco histórico de Praga llegaban los futuros gobernantes a la coronación en la catedral de San Vito en el Castillo de Praga. A la ocasión, el camino ostentaba una decoración abundante y el desfile se encontraba con consejales, representantes de gremios, de la Univesidad y de la Iglesia. Sonaban campanas, cantos y cañonazos, la gente tiraba flores dando la bienvenida al nuevo rey.

El futuro gobernante manifestaba con el desfile su respeto a la ciudad y sus habitantes. Los burgueses a su vez con la decoración y atención rendían el homenaje al rey. El camino histórico así enlazaba una relación simbólica entre el rey y sus súbditos.

Actualmente el camino va revelando a los visitantes la belleza de la Praga Vieja, sus casas, iglesias, plazas y palacios de todos los períodos históricos. Impresiona con su atmósfera del tiempo detenido. Su carácter singular encantará no sólo a los aficionados de la historia sino a todos que deseen conocer Praga.

En el Camino Real se encuentran dos monumentos más importantes de Praga, por eso está situado allí también el Grandhotel Praha para que posibilite a sus huéspedes ver y vivir inmediatamente la atmósfera de lo más precioso que la Praga Vieja pueda ofrecer.

 

Plaza Wenceslao

La Plaza Wenceslao está muy cerca del Grandhotel Praha. Es que se encuentra en la frontera de la Ciudad Vieja y la Nueva siendo no sólo centro de la vida social y comercial sino también lugar de importantes acontecimientos históricos y políticos.

Esta plaza grande existe desde la fundación de la Ciudad Nueva por Carlos IV. Su nombre original era Mercado de Caballos según la función del lugar. Más tarde empezó a venderse también otra mercancía y fueron construidas casas de artesanos y cerveceros. Así la plaza se convirtió en el mercado principal de la Ciudad Nueva.

En la plaza tuvieron lugar muchos acontecimientos importantes de la historia checa. Allí fue donde apareció el primer teatro checo con funciones exclusivamente en checo. Gracias a su gran extensión caben en la plaza hasta 160 000 personas, por eso se celebraban allí demostraciones. Por ejemplo, la demostración de estudiantes y radicales contra el poder estatal austro-húngaro, demostración por el derecho electoral general y también una demostración importante a favor de la República Checoslovaca independiente.

Allí fue anunciado el fin de la Segunda Guerra Mundial y allí sucedió la tragedia del suicidio demostrativo de los estudiantes Jan Palach y Jan Zajíc por protesta contra la invasión de las tropas del Pacto de Varsovia a Checoslovaquia. En noviembre del 1989 empezó allí la llamada Revolución de Terciopelo que dio fin al régimen comunista en el país.

La dominante de la plaza es el monumento a San Wenceslao, patrón del país checo, obra del escultor famoso Josef Václav Myslbek. Hasta hoy, la estatua sirve de un punto de orientación donde la gente se da citas. Encima del monumento se levanta el edificio del Museo Nacional que conserva importantes colecciones de muchas esferas. A ambos lados de la plaza hay muchos edificios importantes, comercios, hoteles, oficinas y restaurantes. En la parte inferior de la plaza se celebran grandes mercados navideños y de las Pascuas.

Ungelt

A la derecha del Grandhotel Praha, justo al lado del Templo de Týn, se extiende Ungelt o Corral de Týn. Un lugar pintoresco, cuyo carácter le llevará a usted unos siglos atrás.

Este corral de mercaderes originalmente era más bien un fortín separado de la ciudad por una zanja y muralla. Su mayor auge lo experimentó durante el gobierno de Carlos IV. Servía para proteger a los mercaderes y su mercancía. Había allí un almacén de la mercancía, establos para caballos, alojamiento para los mercaderes y hasta uno de los hospitales más antiguos de Praga.

La palabra Ungelt - tasa, es de origen alemán y se relaciona con el pago del arancel por mercaderes extranjeros. El corral estaba bajo la protección del rey y bajo su propio reglamento. Mercaderes que sólo atravesaban Praga tenían que quedarse allí tres días y primero ofrecer su mercancía a los mercaderes praguenses. Tan sólo después podían seguir su camino. Una prueba de que el mercado era un cruce verdadero de comerciantes de todas las partes de Europa son hallazgos arqueológicos, entre ellos también monedas de Grecia y Persia.

Por las noches se tomaba y se hacían cuentos de los viajes. Igual que con cada monumento de Praga, también con Ungelt se relaciona una leyenda. Según ella, al corral llegó un turco bonito y rico para alojarse en la posada. Se enamoró de la hija del tabernero y le propuso el matrimonio. Sin embargo, la hija del tabernero no quiso abandonar Praga. El turco tuvo que volver a su país para cumplir sus compromisos. Pasó el tiempo y la muchacha se casó con otro hombre, pues creía que el turco estaba muerto. Sin embargo, éste regresó y mató a la muchacha. Dicen que hasta ahora se le ve caminando por Ungelt con su cabeza cortada debajo del brazo.

Más tarde, en una de las cafeterías locales se reunían personalidades importantes de la historia checa como František Palacký o Josef Kajetán Tyl. Actualmente, el centro medieval del mercado se ha convertido en un centro histórico y cultural. Encontrará allí un teatro, galería, tiendas y restaurante.

Gracias al Grandhotel Praha y su cercanía a los monumentos más importantes de la Praga Vieja, incluido el Corral de Týn, en un momento Vd. puede admirar este lugar antiguo con sus propios ojos.

Ciudad Judía - Josefov

La zona Judía de Praga se estableció en el siglo X entre el área del Puente Charles, el río Moldava y la antigua plaza de la ciudad como la comunidad judía más importante de la República Checa. El Cuadrante Judío poseía su propia judicatura y su propio gobierno. Se anexó a la ciudad de Praga en 1850 y se le llamó Josefov en homenaje al Emperador José II. El mayor centro cultural y económico judío en Europa era el Cuadrante Judío de Praga, en la zona judía. Actualmente posee la sinagoga más antigua en funcionamiento que se dedica a propósitos espirituales.
Económica y culturalmente, el período más próspero de los judíos fue entre los siglos XVI y XVII. Se construyeron muchos edificios públicos y privados. Los más imponentes fueron la Sinagoga de Maisel, el Salón, Pinkas y muchos otros. El principal constructor del gueto judío y el hombre más rico, Mordecai Maisel, es reconocido entre todos los habitantes judíos, hasta el día de hoy. El rabino Yehuda ben Bezalel Livi, llamado Loew, también es ampliamente reconocido como el creador de la estatua del Golem, así como los astrónomos Jacob y Joseph Solomon Delmedigo Bassevi. Todos los ciudadanos famosos del gueto están enterrados en el Antiguo Cementerio Judío. La época dorada de la zona judía concluyó en el siglo XVII a raíz de la epidemia de peste. Otro retroceso tuvo lugar en el siglo XVIII con la política de antisemitismo del establecimiento del estado. El siglo XIX trajo la época de la decadencia al Cuadrante Judío y el gobierno decidió erigir casi todo el gueto original. Incluso fueron destruidos muchos edificios, palacios, sinagogas y casas particulares. El Ayuntamiento Barroco, la Sinagoga Vieja-Nueva, Las Sinagogas Pinkas, Maisel, Klaus, Alta y Española, así como el Antiguo Cementerio, fueron preservados hasta la actualidad. El Museo Judío, que expone objetos de valor artístico e histórico proveniente de sinagogas demolidas, casas privadas y palacios, se estableció en 1906.

La más antigua sinagoga gótica bien preservada en la Europa Central es la Sinagoga Vieja-Nueva. Los principales oficios religiosos continúan celebrándose allí.
La principal sede de la comunidad judía checa es el Ayuntamiento Judío. Es un edificio muy afamado, especialmente por el reloj con caracteres hebreos dispuestos en sentido antihorario.
La Sinagoga Pinkas es reconocida por su muro con 80.000 nombres judíos de Bohemia y Moravia, muertos en campos de concentración durante la segunda guerra mundial.
Detrás del Antiguo Cementerio Judío se ubicaba la Sinagoga Klaus, construida por Mordecai Maisel en 1689, que luego fue arrasada y reconstruida otra vez en el siglo XIX.
La Sinagoga Española fue concebida por los arquitectos Ignac Ulmann y Josef Niklas.